Riad pone fin a las ejecuciones a condenados por crímenes cometidos cuando eran menores
Las autoridades de Arabia Saudita decretaron el fin de las ejecuciones de los acusados por delitos cometidos cuando eran menores de edad y su sustitución por penas privativas de la libertad de no más de diez años a cumplir en centros de detención de menores, informó hoy un órgano de derechos humanos del reino.
La decisión de la monarquía llegó un día después de que el Tribunal Supremo resolviera eliminar el castigo por flagelación del sistema judicial, por penas de prisión, multas, o una combinación de ambas.
Tras esa resolución judicial, la Comisión Saudita de Derechos Humanos (HRCS, por sus siglas en inglés), un órgano respaldado por el Estado, anunció la nueva decisión del reino y celebró el avance en un comunicado, según la agencia de noticias Europa Press.
La dos decisiones «reflejan que Arabia Saudita está avanzando en la aplicación de reformas clave en materia de Derechos Humanos», sostuvo el presidente del HRCS, Auad al Auad, y agregó: «Este decreto nos ayuda a establecer un Código Penal más moderno y demuestra el compromiso del reino tras varias reformas clave en todos los sectores de nuestro país como parte de la Visión 2030, supervisada directamente por el príncipe heredero».
El cambio legal no solo siguió a la decisión de la corte, sino también a la denuncia de Amnistía Internacional de que el reino había ejecutado a una cifra récord de 184 personas durante 2019, incluida una por crímenes que había cometido cuando era menor de edad.
En 2018, los ejecutados habían ascendido a 149.
Mientras las organizaciones internacionales de derechos humanos continúan denunciando la persecución y represión política en el reino y su dura contraparte penal, el príncipe heredero, Mohamed bin Salman, intenta convencer al mundo de su llamada Visión 2030, un plan lanzado en 2018 para aglutinar una serie de reformas políticas, económicas y sociales para modernizar al país.
Por ejemplo, la autorización para que las mujeres manejen autos o puedan ir al cine.
Sin embargo, las cifras de activistas y opositores detenidos siguen siendo elevadas, y las mujeres siguen haciendo frente a numerosas restricciones en el país, sobre todo relacionadas a la forma de vestir y sus relaciones sociales con otros hombres.
Por eso, muchas organizaciones internacionales y activistas locales consideran que las medidas son meramente cosméticas.
Pese a ello, Al Auad defendió la política del príncipe heredero y aseguró que la eliminación de los latigazos «supone un paso hacia adelante en la agenda de Derechos Humanos de Arabia Saudí» e hizo hincapié en que «solo es una de las 70 reformas» en este campo de los últimos cinco años.
