México: perdieron todo en los terremotos y se organizan para conseguir ayuda
Después de perder sus casas y a familiares en un terremoto que dejó 228 muertos en Ciudad de México, las personas afectadas anunciaron hoy la conformación de una organización de damnificados y anunciaron una marcha para mañana, a dos meses del sismo, para reclamar apoyo.
Vecinos de unas 70 zonas dañadas de la capital realizaron este sábado un encuentro en un centro deportivo en el sur de la ciudad, al cabo del cual anunciaron la creación del grupo Damnificados Unidos de la Ciudad de México.
El sismo dejó a miles de personas sin hogar o sin poder volver a sus casas por falta de certeza sobre la situación en la que quedaron. Más de 20 edificios van a ser demolidos y sus antiguos habitantes no saben dónde van a vivir y sólo pudieron recuperar algunas cosas de sus viviendas.
«Acordamos mantener acciones de movilización para exigir la asignación de recursos públicos para la reconstrucción, reparación y reforzamiento de edificios y viviendas, así como certeza y transparencia en estas tareas», expresaron en un comunicado.
Mañana, al conmemorarse los dos meses del sismo, los damnificados harán una marcha hasta la Plaza del Zócalo de Ciudad de México, en el centro de la ciudad, donde se encuentra el ayuntamiento.
El alcalde capitalino, Miguel Ángel Mancera, dijo hoy que la reconstrucción llevará entre unos seis y siete años.
Entre las principales quejas de las víctimas figuran la falta de dictámenes sobre la seguridad estructural de sus viviendas, escaso apoyo de las autoridades, acoso en albergues, falta de apoyos en campamentos e inoperancia en canales de información oficiales.
Los afectados realizaron en los últimos días varios bloqueos de avenidas y tienen previsto hacer otro el martes frente a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal en contra de la ley de reconstrucción que discute el órgano legislativo, ya que consideran que no responde a las necesidades de las víctimas.
El terremoto del 19 de septiembre, con una magnitud de 7,1, dejó en total 369 muertos en varios estados del centro y sur del país. Dos semanas antes un sismo con una magnitud de 8,2 había causado ya severos daños y un centenar de muertos sobre todo en los estados de Oaxaca y Chiapas.
En medio de la incertidumbre en la que han quedado sus vidas, los damnificados acordaron participar en «jornadas nacionales de lucha» junto con personas afectadas de otras partes del país.
